Los nematodos fitoparásitos constituyen una problemática silenciosa en la agricultura paraguaya. Aunque su presencia fue confirmada hace varias décadas, en los últimos años se ha incrementado la atención sobre su impacto, especialmente en cultivos extensivos como la soja.
De acuerdo con el Ing. Agr. Fabio Centurión, investigador con más de 20 años de experiencia en el monitoreo de nematodos en diferentes regiones agrícolas del país, los estudios realizados han permitido identificar los principales géneros presentes en Paraguay, entre ellos Pratylenchus spp., Meloidogyne spp. y Heterodera spp., los mismos que afectan sistemas productivos en otros países de la región.
Distribución y expresión del daño
Los daños ocasionados por nematodos se manifiestan con mayor intensidad en suelos arenosos y con bajo contenido de materia orgánica, mientras que en suelos más arcillosos su impacto suele ser menos evidente. Por esta razón, en regiones como Caaguazú, donde predominan suelos livianos, los productores y técnicos perciben con mayor claridad el problema.
En la región sur del país predominan Meloidogyne spp. y Pratylenchus spp., y en los últimos años se ha observado un aumento de otros géneros como Scutellonema spp. y Helicotylenchus spp., cuyas poblaciones elevadas ya están provocando disminuciones de rendimiento. En la zona central, especialmente en Caaguazú, Yhú y San Pedro, se destacan Pratylenchus spp., Meloidogyne spp. y un crecimiento sostenido de Tylenchorrhynchus spp.
Síntomas en los cultivos
Las plantas afectadas suelen presentar menor altura, desarrollo radicular reducido, desuniformidad en el lote y rendimientos por debajo de lo esperado. Estos síntomas aparecen generalmente en forma de manchones, lo que dificulta su detección temprana sin análisis específicos.
Manejo y recomendaciones
Según explica el Ing. Agr. Fabio Centurión, el manejo de nematodos debe abordarse de manera integral, ya que ninguna herramienta por sí sola es suficiente para reducir su incidencia. Las principales estrategias incluyen la rotación de cultivos, la mejora de las condiciones físicas y químicas del suelo, el uso de variedades tolerantes y el aumento del contenido de materia orgánica mediante la incorporación de rastrojos.
Asimismo, recomienda cautela en el uso de productos químicos o biológicos, priorizando aquellos con respaldo técnico y ensayos de eficacia comprobados. Actualmente, no existen soluciones que permitan reducir significativamente la población de nematodos en un solo ciclo, por lo que los resultados positivos se logran a través de un manejo sostenido a lo largo del tiempo.
Conclusión
Los nematodos fitoparásitos representan un desafío creciente para la agricultura paraguaya. Su manejo requiere diagnóstico, planificación y una visión de largo plazo que permita minimizar su impacto y mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos.






